El modernismo
Contexto
En la literatura en lengua española,
el término modernismo denomina a un movimiento literario que se desarrolló
entre los años 1880-1920, fundamentalmente en el ámbito de la poesía, que se
caracterizó por una ambigua rebeldía creativa, un refinamiento narcisista y
aristocrático, el culturalismo cosmopolita y una profunda renovación estética
del lenguaje y la métrica. Se conoce por modernismo a la forma hispánica de la
crisis universal de las letras y del espíritu, que se manifiesta en el arte, la
ciencia, la religión y la política. En ciertos aspectos su eco se percibe en movimientos
y en corrientes posteriores. En las raíces del Modernismo hay un profundo
desacuerdo con la civilización burguesa. En ciertos sentidos, se trata de una
corriente heredera del Posromanticismo decimonónico, al que da una especie de
salida, y en las demás artes esta estética se plasma en las formas del art
nouveau (en Bélgica y Francia), Modern Style (en Inglaterra), Sezession (en
Austria), Jugendstil (en Alemania y Países Nórdicos), Liberty (en Estados
Unidos), Floreale (en Italia), y Modernismo artístico (en España e
Hispanoamérica).
Tradicionalmente, se ha asociado su
comienzo a la publicación, en 1888, de Azul..., de Rubén Darío, a causa de la
innegable repercusión del libro en la literatura de Hispanoamérica.[cita
requerida]
El término modernismo designaba cierta
corriente heterodoxa de renovación religiosa, y se aplicó en el campo de las
artes a tendencias surgidas en los últimos veinte años del siglo XIX. Sus
rasgos más comunes eran un marcado anticonformismo y un esfuerzo de renovación.
En su origen el apodo de «modernistas» era utilizado con un matiz despectivo.
Hacia 1890, Rubén Darío y otros asumen tal designación con insolente orgullo; a
partir de entonces el término modernismo fue perdiendo valor peyorativo.
Características
Las principales características del
modernismo son:
- · El rechazo de la realidad cotidiana, ante la cual el escritor puede huir en el tiempo (evocando épocas pasadas y mejores) o en el espacio (muchos de los poemas se desarrollan en lugares exóticos y lejanos).
- · Una actitud aristocratizante y cierto preciosismo en el estilo, así como la búsqueda de la perfección formal (de inspiración parnasiana) que se aprecia no sin cierto individualismo.
- · Alternancia entre el tono melancólico y la vitalidad.
- · La búsqueda de la belleza se consigue a través de imágenes muy plásticas y acercamiento a las artes, de una adjetivación con predominio del color y con imágenes relacionadas a todos los sentidos, así como con la musicalidad que produce el abuso de la aliteración, los ritmos marcados y la utilización de la sinestesia (influencias del simbolismo).
- · Tanto la fidelidad a las grandes estrofas clásicas como las variaciones sobre los moldes métricos, utilizando versos medievales como el alejandrino, el dodecasílabo y el eneasílabo; con aportes de nuevas variantes al soneto.
- · El uso de la mitología y el sensualismo.
- · Una renovación léxica con el uso de helenismos, cultismos y galicismos, que no buscaba tanto la precisión como el prestigio o la rareza del vocablo.
- · El deseo innovador que aspiraba a la perfección apreciada en la literatura europea.
- · La adaptación de la métrica castellana a la latina. Rubén Darío renueva la métrica con versos de nueve, doce o catorce sílabas, que ya parecían olvidados.
- · El culto a la perfección formal, con poesía serena y equilibrada.
Precursores
- · Leopoldo Lugones
Lugones (Córdoba, 1874-Buenos Aires,
1938) fue poeta, ensayista, político y periodista. De pequeño se mudó con su
familia a Ojo de Agua, en Santiago del Estero, y más tarde estudió el
bachillerato en Córdoba. Posteriormente se trasladó a Buenos Aires y viajó a
Europa. Se suicidó, quizá por su inestabilidad psicológica. Fue fuertemente
influido por el simbolismo en Las montañas del oro (1897), y en Crepúsculo del
jardín (1905).
- · Enrique Larreta
Larreta (Buenos Aires, 1875-1961)
perteneció a una familia adinerada y contrajo matrimonio con una mujer de
familia aristocrática. Estudió Derecho y trabajó como embajador. Vivió en
Biarritz y en Ávila. Era un gran admirador de Unamuno y del Siglo de Oro. Fue
miembro de la Real Academia Española y de la Academia Argentina de la Historia.
Su primera publicación fue Artemis (1896), pero su obra más importante es La
Gloria de don Ramiro (1908).


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